Hubo un tiempo no muy lejano en el que el olor a tinta por la mañana competía con el del café, en el que los trabajadores volvían con los dedos manchados de actualidad. Pero, en el mundo digital ya quedan menos dedos manchados de tinta, y hay más dedos marcados en las pantallas. Cuanto canillitaSigue leyendo «El futuro de los diarios»